No lo digo de broma, tengo la desgracia de tener una memoria muy fragil y apenas me acuerdo de muchas de las cosas que me han ido pasando en la vida.
Ya he dicho en mas de una ocasion que sólo recuerdo sensaciones, motivo por el cual, una sintonía, una canción, una imagen puede provocar en mi una reacción de cambio de ánimo con mucha facilidad, aunque luego no me acuerde de las cosas concretas que me pasaron con esa sintonía, esa canción, o esa imagen.
Hoy me ha tocado la nostalgia.
¡Y sí!, tengo un culpable ( cedequack ).
He leido hoy su post sobre una serie de hace algunos años, y aunque reconozco que no era una de mis preferidas, tambien reconozco que me ha hecho soltar una lagrimita. Y ademas he intentado recordar algunas de esas otras series de dibujos animados que me acompañaron en mi infancia. (Como ya he dicho lo de la memoria, pues no se lo digais a nadie pero he hechado mano del Google).
A medida que leía algunos títulos me iba poniendo un poco ñoño, y tambien pensaba en las grandes diferencias, (en la seguramente abismales diferencias) que hay con las series de dibujos de ahora.
Imagino que algunos de los que me leeis andaréis por esa edad en la que nos tocó ser parte, supongo que sin quererlo, de lo que a alguien le dió por llamar la generación X. Jamas me gusto ese encasillamiento que no tengo muy claro de donde salio o que significaba. Casi me parecía despectivo, y para mi era como una forma dedecir, “no sabemos muy bien que va a ser de vosotros, sois la incognita a despejar, no teneis unos valores definidos, o yo que sé que leches…”
Y reconozco que un poco me fastidiaba. Pero con el tiempo me he dado cuenta, o por lo menos así quiero creerlo, que tubimos la suerte de crecer con muchas cosas buenas, y de que entonces, que no teníamos videoconsolas, ni dvd, ni movil con 12 años, ni internet. Sí teníamos sin embargo el patio de atras, el balón de los reyes Magos, las espadas palo, y algunas series tan entrañables como El osito Misha, la abeja Maya, Marco, Heidi, David el Gnomo, Calimero, Los osos amorosos, Los fruitis, Los Fraguel, Los trotamúsicos, y muchas mas que me dejo en el tintero.
Y creo que todas, o casi todas ellas tenían un denominador común. Promovian valores como la amistad, el amor, el respeto, o la fidelidad. Te hacían valorar la naturaleza, los animales, los amigos, y en general el mundo que te rodeaba. Y eso es algo que creo que se ha perdido.
Da igual si ahora eres ingeniero, abogado, contable, maestro, zapatero o albañil. Si creciste con esos valores que ahora parece que les quieren negar a los jovenes y niños de estas generaciones presentes, tu calidad humana será mucho mayor y mejor. O al menos eso pienso.