LA PARTE DE ABAJO
Que tiste ser la parte de abajo del posa-vasos.
Siempre de espaldas al mundo, siempre a la sombra de sí misma.
A su alrededor todos rien y se divierten, cantan y bailan al son de la música. Melodías que a sus oídos llegan apagadas, húmedas, lejanas.
En lágrimas de alcohol se deshace su corazón de cartón, que al final de la noche acaba roto, solo, dehechado.
A veces me he sentido como la parte de abajo del posa-vasos, (pero tranquilos), hoy no…