UN NACIMIENTO
Me queda un poco justo, ¿No?
Tranquilo, estíra con el tiempo.
Ya, pero tanto…
Se llevan ajustadas.
Vamos, ¡no me jodas!, que me pones una “S” de desparpajo, y una “XXL” de verguenza. ¿Qué pasa? ¿Que la verguenza no se lleva ajustada?
Es que esa prenda encoje con los lavados, y además, no seas mal hablado a ver si te hago sin lengua.
Pues lo que me faltaba, ¡por lo menos hazme guapo!.
¡Bah! Eso no es tan importante.
¡Claro!, si me pusieras una tallita mas de “desparpajo”, un pantaloncito de “estilo”, y por lo menos tres tallas menos de “verguenza”, pues no, no sería tan importante. Y si la “verguenza” encoge, pues no me la pongo, pero es que así vestido. ¡Ah! y déjame la lengua.
Anda, anda, no seas quejica. A ver, llegarás a calzar sobre un cuarenta y dos. Aquí tienes, unos zapatitos de “inteligencia” olgaditos para que no te quejes.
Pues ¡si que! me voy a ir tropezando con ellos hasta que tenga treinta tacos o mas. Por lo menos dame varios pares.
pero que pedingón eres, si se te rompen ya veremos.
Como se me rompan los de la inteligencia ya me va a dar igual, tal y como veo que me lo planteas acabo con alzéhimer, eso si SOBREVIVO así vestido. Para ser mi creador, me has tocado un poco cabroncete.
Cuando seas mayor ya me contarás como te ha ido.
Cuando sea mayor, e inventen Internet, pondré esta conversación en mi BLOG y que te lo digan los demas. ¡Seguuuuro que te dan la razón!.
Te iba a poner un poquito de sarcasmo, pero ya veo que te viene de serie. En fin, a nacer y suerte.
Si, si, que me va ha hacer falta…
Tranquilo, estíra con el tiempo.
Ya, pero tanto…
Se llevan ajustadas.
Vamos, ¡no me jodas!, que me pones una “S” de desparpajo, y una “XXL” de verguenza. ¿Qué pasa? ¿Que la verguenza no se lleva ajustada?
Es que esa prenda encoje con los lavados, y además, no seas mal hablado a ver si te hago sin lengua.
Pues lo que me faltaba, ¡por lo menos hazme guapo!.
¡Bah! Eso no es tan importante.
¡Claro!, si me pusieras una tallita mas de “desparpajo”, un pantaloncito de “estilo”, y por lo menos tres tallas menos de “verguenza”, pues no, no sería tan importante. Y si la “verguenza” encoge, pues no me la pongo, pero es que así vestido. ¡Ah! y déjame la lengua.
Anda, anda, no seas quejica. A ver, llegarás a calzar sobre un cuarenta y dos. Aquí tienes, unos zapatitos de “inteligencia” olgaditos para que no te quejes.
Pues ¡si que! me voy a ir tropezando con ellos hasta que tenga treinta tacos o mas. Por lo menos dame varios pares.
pero que pedingón eres, si se te rompen ya veremos.
Como se me rompan los de la inteligencia ya me va a dar igual, tal y como veo que me lo planteas acabo con alzéhimer, eso si SOBREVIVO así vestido. Para ser mi creador, me has tocado un poco cabroncete.
Cuando seas mayor ya me contarás como te ha ido.
Cuando sea mayor, e inventen Internet, pondré esta conversación en mi BLOG y que te lo digan los demas. ¡Seguuuuro que te dan la razón!.
Te iba a poner un poquito de sarcasmo, pero ya veo que te viene de serie. En fin, a nacer y suerte.
Si, si, que me va ha hacer falta…