UNA DE PIRATAS
Con el viento azotando el rostro, y la sal curando heridas, navegas cual filibustero en busca de botín. Por babor se divisa una vela. Triste destino para la tripulación si cae a la sombra de la bandera negra.
Tomar aquello que no te pertenece, y hacerlo por la fuerza o el engaño no es la manera mas noble de conseguir un tesoro. Sin embargo, es el camino que elegiste, tu pecado y tu condena.
Robas, matas, engañas… Y todo ¿para qué?. Para buscar una isla desierta, en el fin del mundo, en el fin de TU mundo, y enterrarlo bajo la fría arena apagando así su color.
Yo fuí pirata, ¿No me crees?
Pues lo fuí no hace mucho y conozco el oficio, así que te contaré como termina tu historia brabucón:
Alguien llegará a tu isla. Tal vez sea el dueño del tesoro, tal vez otro pirata como tú que robó un mapa de un camarote, y te quedarás sin nada, tan sólo tal vez el recuerdo de su brillo.
Así que te daré un consejo. Ya que no dejas la piratería, al menos disfruta de tu botín. Busca un puerto al que arribar, baja con tu tesoro y disfrutalo al máximo. Exprimelo hasta que no quede nada, no dejes nunca que su luz se apague porque los tesoros es lo que tienen, que no valen nada si se les entierra en una oscura cueva.
Da igual que sea oro, joyas, o el corazón de una mujer…
Tomar aquello que no te pertenece, y hacerlo por la fuerza o el engaño no es la manera mas noble de conseguir un tesoro. Sin embargo, es el camino que elegiste, tu pecado y tu condena.
Robas, matas, engañas… Y todo ¿para qué?. Para buscar una isla desierta, en el fin del mundo, en el fin de TU mundo, y enterrarlo bajo la fría arena apagando así su color.
Yo fuí pirata, ¿No me crees?
Pues lo fuí no hace mucho y conozco el oficio, así que te contaré como termina tu historia brabucón:
Alguien llegará a tu isla. Tal vez sea el dueño del tesoro, tal vez otro pirata como tú que robó un mapa de un camarote, y te quedarás sin nada, tan sólo tal vez el recuerdo de su brillo.
Así que te daré un consejo. Ya que no dejas la piratería, al menos disfruta de tu botín. Busca un puerto al que arribar, baja con tu tesoro y disfrutalo al máximo. Exprimelo hasta que no quede nada, no dejes nunca que su luz se apague porque los tesoros es lo que tienen, que no valen nada si se les entierra en una oscura cueva.
Da igual que sea oro, joyas, o el corazón de una mujer…